Las cosas inanimadas, aunque carecen de alma  deben tener una razón para su existencia, de hecho los cambios que los hombres  realizan con ellas tienen un objetivo primordial,  pero sus acciones  no tienen, por lo  menos conocida,  una razón de ser, porque entre muchas  causas  carecen de movilidad propia.

Las dos piedrezuelas   juntas  en el  patio de mi  casa, creó un hilo metafísico  entre mi padre y yo que  justifica  ese encuentro de la armonía entre  ambas, pasaron por  años, una vida  completa  y todavía,   el efecto de ese hermoso  contacto  permanece en mi pensamiento.

Vivo  cerca del FARO A COLON,  monumental obra inaugurada en  1992, y que es una construcción  fabulosa que tiene   el objetivo  de honrar el V  centenario  del encuentro de  dos mundos y que  tiene un mausoleo donde descansan los restos  del almirante CRISTÓBAL COLON.

Dispone de locales que los países del mundo  exhiben muestras  de sus identidades culturales; se encuentran 48 de ellos utilizando la oportunidad  de exponer su prosapia.

Es de gran atractivo  turístico  y es el   símbolo del Santo Domingo este, en la parte oriental de la capital dominicana. Extranjeros y  nacionales lo visitan con gran interés.

Esa mole , con su  cruz  que se ve desde el cielo, y su majestuosidad, su imperio; a los que  vivimos cerca  no nos  ha conquistado  con el efecto  esperado, o como lo hicieron esas  dos insignificantes piedrezuelas, a pesar de que admiramos  el éxito arquitectónico  y el respeto al genio de Colón  y  su proeza.

Lo que si nos cautiva, y ya formamos  solidariamente  una unidad  monolítica, es  su entorno, su bien cuidada  grama, sus pasillos alrededor,  fuentes y lagos, y  sus  aceras que se convierten en un hermoso paseo  que se  han adueñado de mi  y los  vecinos que cada mañana caminamos en  busca  de mantener  nuestro cuerpo y salud en mejores  condiciones..

Así, cada mañana o tarde, muchas personas  nos cruzamos y saludamos, y reforzamos el corazón,  yo entre ellos,  es una  gran ” pasarela “   donde se  exhiben  toda la  gama de  ropa deportiva y, sin ser presentados ni saber sus  nombres, nos  saludamos  y en ocasiones notamos cuando alguien falta a la  cita por la salud.

Tengo el deber de caminar una hora, que la completo con dos vueltas alrededor del Faro, y que suman  cinco  Kms. a paso normal, para mantener los rangos  necesarios de azúcar,  colesterol y triglicéridos (entre muchas razones) en la sangre para que no sean dañinos.

Y es oportuno decir, que más que ser un ejercicio diario, los  hemos convertido en un placer esperado cada  día, porque creemos  que  a las obligaciones hay que buscarle lo positivo, para que sea una  actividad amena.

Nuestra recomendación  final es que  cuando tengas la oportunidad  de visitar EL FARO A  COLON  no  la pierdas para  conocer  éste punto  turístico nuestro, un orgullo nacional  de la República Dominicana  !!!