De verdad os digo :
El que no reciba el reino de Dios
como un niñito, de ninguna manera
entrará en el – Jesús en LUCAS 18-17

He leído una hermosa e impresionante carta que me envió un pequeño niño desde su mundo mágico infantil; lo de hermoso e impresionante parece exagerado pero a manera de excusa puedo decirle que hay un hilo muy poderoso que nos une y crea esa sublimidad, que nos permite de una manera única, mantener ese contacto en nuestros estadios que uds. conocen y que solo por amor puede existir.

Lo interesante es saber que es mi pasado y que puede influir en mí de la misma manera que yo no puedo influir en él, es decir, no puedo modificar sus resultados pero él si puede, en alguna medida, actuar sobre mi futuro. Lo paradójico es que en el ahora, ambos estamos unidos, ni él es mi pasado ni yo puedo modificar su presente, ambos seguimos la vida juntos, en la unidad, para enfrentar el futuro que cada minuto se convierte en el ahora, que es nuestro presente, juntos tratamos de enfrentarlo con amor, porque es que ninguno de los dos conoce la palabra odio.

En su carta me despertó grandes recuerdos, entre ellos la genialidad de OSCAR WILDE, el destacado dramaturgo Irlandés que nos dejó una producción de gran valía, que lo sitúa como un clásico universal; de nuevo retomé EL RUISEÑOR Y LA ROSA que aún con el temor de volver a sufrir como mi amiguito esa tragedia y permitir que las lágrimas de amor llegaran como tal sucedió, posiblemente predispuesto por el pasado, aún la nueva visión de la vida que me corresponde, parece que el sacrificio del ruiseñor contribuyó, en alguna medida, a actuar frente a ese sentimiento tan noble del amor.

A pesar de su vida personal tan conflictiva, Wilde alcanzó la inmortalidad con sus obras, y es que toca las fibras del ser humano con tanta fuerza como la calidad de ellas.

Luego, al caminar el tiempo y ya con una mentalidad más adulta volví a encontrarme con el genio y la grandeza de su obra, y de nuevo a cautivarme con su prosa y la complejidad de ella, y en ésta ocasión no derramé las lágrimas, pero si me subyugó las pasiones humanas en su EL RETRATO DE DORIAN GRAY, donde se recorre la grandeza del alma, lo mejor y lo peor de ella; excelente obra de ese genial artista.

Y como no puedo hacerle llegar unas recomendaciones a mi amiguito, para su futuro, que para mi es mi pasado incambiable, me limito a dejarle como recordatorio, porque ya caminamos juntos por la vida, de lo que en estos momentos, cuando necesito llenarme de positivismo, acudo como un recurso de apoyo, porque me ayudan a apreciar y amar la vida, con las enseñanzas de:

DESIDERATA —- Max Ehrmann – poeta.
NO ESTAS DEPRIMIDO, ESTAS DISTRAIDO – de Facundo Cabral.
JUAN SALVADOR GAVIOTA – de Richard Bach
 
Y rindo reverencia a todo lo que contribuya a la paz interior, que recomiendo con amor.